Las razones de mi vida / Vicenç Vernet Pons

Vicenç Vernet Pons nació en Reus, es catedrático de Instituto y autor de diversos libros de narrativa y de poesía, tanto en catalán como en castellano. Esta vez ha escrito una especie de “biopic literario” de la persona y personaje Eva Perón, un mito argentino y universal.

No tenemos la menor idea de lo que le pasó por la cabeza a don Miguel de Unamuno cuando escribió su novela Niebla. Las razones de mi vida es también una novela, y si Kafka estuviera vivo quizás le podría hacer otro prólogo, vete a saber. A Carlos Fortuny, heterónimo del autor, de momento nadie lo conoce.

Carlos Fortuny, ese autor desconocido, mezcla su trayectoria vital con lo que le interesa contar de la biografía de Eva Perón. ¿Se siente próximo a ella por alguna razón? Hay que leer la novela, desde luego. El lector o la lectora tienen que hallar la solución; si la hay, claro está. Cuando Cortázar escribe Rayuela, nos indica que nos las apañemos en su lectura. Puesto que leer, a veces, no es un camino fácil. Muchos se han echado atrás al tener en sus manos la historia de Alonso Quijano.

Quizás —y esto también es solo una elucubración— a Carlos Fortuny le pasa lo mismo que a Lev Tolstói cuando decide escribir Confesión, su libro más autobiográfico. El escritor ruso, a sus cincuenta años, se somete a sí mismo a un tercer grado para situarse y dar sentido al momento vital que está viviendo, prescindiendo para siempre de lo superfluo y de aquello que ya no le sirve para nada. Con ello logra no suicidarse.

Carlos Fortuny nos cuenta que le pasó algo parecido a lo que le ocurrió a Bécquer. Ambos tienen que reescribir un manuscrito perdido. Ese esfuerzo puede valer la pena, ya que el milagro se produce cuando el ser humano se reinventa. El arpa puede por fin hacer sonar sus cuerdas, ya no está olvidada ni cubierta de polvo, ni sumergida en la oscuridad. Ha vuelto a la vida, como le pasó a Lázaro.

Las razones de mi vida puede interesar al lector, en la medida que el autor lo tiene en cuenta en todo momento, como si fuera otro personaje más del relato. La ficción es un juego y hay que atreverse a jugar, nos sugiere Carlos Fortuny. Dicen que la curiosidad mató al gato, es un refrán. No creemos, sin embargo, que Carlos Fortuny le tenga tirria a ningún felino, ni desee humillar u ofender a algún morrongo. Las razones de mi vida es tan solo una novela y cada una de sus lecturas será una nueva versión.

Eva Perón —Evita para sus descamisados— fue una extraordinaria mujer luchadora que, como dijo ella misma, trajo su alma de la calle. Una golondrina negra con garras de águila. En eso, Carlos Fortuny y ella se parecen como dos gotas de agua.

El llibre, editat per PIC, és una publicació presentada a la convocatòria de subvencions de la Diputació de Tarragona.

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